Rosa es una mujer con sangre en las venas, fuerza en la mirada y muescas en la culata del corazón. Todo ello resulta en una sensualidad muy presente, como de cine negro de los años cincuenta. Es la chica que te hace soñar y te pone contra las cuerdas en cuanto te descuides. Mujer de raza, Rosa intenso. La conocí en una boda de la temporada pasada, la de mis muy queridos Lady Patricia y Don Alberto, y unos meses después decidió regalarse un reportaje fotográfico. Y yo, que vivo de esto y me encanta retratar almas, accedí. ![]()
Me encanta ver cómo la gente se regala cosas, cómo les gusta verse guapos. Pero eso no es ninguna novedad… La novedad con Rosa fue lo mucho que expuso su corazón en la contienda, a pesar de ser la primera vez que posaba ante una cámara. Así que ambos nos regalamos mutuamente un enorme puñado de bellos momentos en el viejo Madrid, dejándonos llevar por la intuición y los cuentos para mayores, disfrutando de esa cosa llamada emociones, de nuestro pasado, presente y futuro en la vida. Rosa se “desnudó” ante mi cámara y mi cámara hizo el resto. Yo, solo pasaba por allí…
¡Gracias, Rosa, guapa!
Espero que estas fotos sean un digno reflejo de dónde estaba tu alma en aquel momento, en lo bueno y en lo malo, con toda tu dignidad, toda tu lucha. Tienes raza, no lo olvides, y eso siempre renta.
P.D. Nunca olvidaré esas tortitas con nata a altas horas de la noche, brindando por haberlo dado todo.




























por Masyebra
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